Enclavados en las colinas prealpinas del Véneto, los Colli di Conegliano producen vinos tranquilos de carácter austero y complejo que contrastan con la efervescencia festiva del Prosecco vecino. Esta denominaci
Los Colli di Conegliano se sitúan en la provincia de Treviso, en el noreste de Italia (Véneto), al pie de los Prealpes Dolomíticos. La ciudad de Conegliano, a unos 60 km al norte de Venecia y 30 km al sur de Belluno, actúa como referencia central. El territorio se extiende sobre colinas morénicas y fluviales entre los ríos Piave al este y Livenza al oeste, aproximadamente entre los 45°53' y 45°58' de latitud norte. Las pendientes escarpadas orientadas al sur y sureste definen un paisaje vitícola inscrito en la Lista del Patrimonio Mundial de la UNESCO en 2019 junto con las colinas de Valdobbiadene.
DOC (Denominazione di Origine Controllata) — Colli di Conegliano DOC, reconocida desde 1993. Incluye tipologías Bianco, Rosso y el vino pasito Torchiato di Fregona.
Entre 100 y 500 metros sobre el nivel del mar. Las viñas más reputadas se ubican en laderas entre 150 y 350 m con pendientes pronunciadas que favorecen el drenaje y la exposición solar.
Aproximadamente 100-150 hectáreas inscritas en la denominación, siendo una DOC de producción limitada y vocación cualitativa dentro del amplio mosaico vitícola trevigiano.
El clima es templado de transición continental-submediterráneo, con influencia moderadora de los Prealpes que protegen del frío septentrional, y de la llanura véneta que permite la acumulación de calor diurno. Los inviernos son fríos, los veranos cálidos pero no excesivos, y la oscilación térmica diurna en otoño favorece la concentración aromática y la acidez. Los suelos son predominantemente margas arcillosas de origen fluvio-glacial, con presencia de calcáreo, minerales volcánicos y depósitos morénico-arenosos. Esta composición compleja confiere a los blancos nervio mineral y a los tintos una estructura tánica firme y elegante. La altitud y la pendiente garantizan drenaje natural óptimo, evitando excesos hídricos y concentrando los extractos en la baya.
Blanco seco estructurado, dominado por Manzoni Bianco, con acidez vibrante, notas florales y mineralidad alpina.
Tinto de guarda elaborado con Cabernet y Merlot, de cuerpo medio-alto, taninos firmes y perfil herbáceo-especiado característico del Véneto septentrional.
Vino pasito blanco excepcional de uvas Glera, Verdiso y Boschera secadas en rastel, con dulzor equilibrado por acidez y notas de miel, frutos secos y cera.
La viticultura en las colinas de Conegliano tiene raíces documentadas en la época romana, cuando el Véneto formaba parte de la Regio X Venetia et Histria. Durante la Edad Media, las órdenes monásticas benedictinas y los señoríos locales mantuvieron y expandieron los viñedos en las pendientes prealpinas. La relevancia moderna de la zona se consolida en 1876 con la fundación en Conegliano de la primera Escuela Enológica de Italia —hoy Istituto di Istruzione Superiore Cerletti—, que convirtió a la ciudad en cuna de la enología italiana científica. Giovanni Battista Cerletti y otros pioneros sentaron las bases técnicas que influirían en toda la viticultura nacional. La DOC Colli di Conegliano fue reconocida oficialmente en 1993, diferenciándose del Prosecco di Conegliano-Valdobbiadene (hoy DOCG) para reivindicar vinos tranquilos de mayor complejidad. En 2019, el paisaje vitícola de las Colline del Prosecco di Conegliano e Valdobbiadene, que engloba este territorio, fue declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO.