Colares es una de las denominaciones de origen más antiguas y singulares de Portugal, famosa por ser una de las pocas regiones vinícolas del mundo donde las vides nunca fueron destruidas por la filoxera gracias
Situada en el extremo occidental de la Península Ibérica, en el municipio de Sintra, región de Lisboa, Portugal. Se extiende sobre las laderas y dunas arenosas de la Serra de Sintra hasta el litoral atlántico, a apenas 30-40 km al noroeste de Lisboa. Las coordenadas aproximadas son 38°47'N, 9°28'O. La proximidad al Océano Atlántico y la sierra actúan como elementos geográficos definitorios. El pueblo de Colares da nombre a la denominación y es la referencia local principal.
DOC (Denominação de Origem Controlada) — sistema portugués equivalente a la AOC francesa. Colares fue una de las primeras regiones a recibir protección legal en Portugal, con regulación desde 1908.
Desde el nivel del mar hasta aproximadamente 200-300 metros sobre el nivel del mar en las laderas de la Serra de Sintra. El relieve combina dunas costeras planas con pendientes serranas.
La superficie bajo DOC Colares es extremadamente reducida, estimada en menos de 20 hectáreas de viñedo activo en la actualidad, habiendo llegado a superar las 1.000 hectáreas a principios del siglo XX. Es una de las denominaciones más pequeñas de Europa.
El clima es marcadamente oceánico atlántico, con veranos frescos y húmedos, inviernos suaves y una elevada influencia de vientos y nieblas provenientes del Atlántico. Las precipitaciones son abundantes. El elemento diferenciador es el suelo: una capa de arena profunda (hasta varios metros) sobre un substrato de arcilla compacta. Esta arena impidió el avance de la filoxera, ya que el insecto no puede desplazarse en ese medio. Las vides se plantan mediante un proceso artesanal llamado 'afolhamento', cavando trincheras para llegar al suelo arcilloso fértil y cubriendo luego con arena. El resultado son vinos de altísima acidez, taninos firmes y potencial de envejecimiento extraordinario, con notas salinas y minerales propias del entorno costero.
Vino tinto austero, tánico, de alta acidez y extraordinaria longevidad, con notas terrosas, salinas y de frutos oscuros.
Vino blanco seco y fresco, con marcada acidez atlántica y perfil mineral, producido en cantidades mínimas.
La viticultura en la región de Colares se remonta al período medieval, con referencias documentadas desde el siglo XIII bajo dominación portuguesa. La zona fue especialmente valorizada a partir del siglo XVI, cuando sus vinos abastecían la corte portuguesa y se exportaban a Inglaterra. El hito más dramático de su historia llegó en la segunda mitad del siglo XIX: mientras la filoxera (Phylloxera vastatrix) devastaba la práctica totalidad de los viñedos europeos entre 1860 y 1900, Colares permaneció intacta gracias a sus suelos arenosos profundos, convirtiéndose en refugio de vides pre-filoxéricas genuinas en pie franco. En 1908 Colares recibió una de las primeras demarcaciones oficiales de Portugal, antecedente del sistema DOC actual. Durante el siglo XX la denominación sufrió un declive severo por la presión urbanística de la expansión de Lisboa y Sintra, que redujo el viñedo de más de mil hectáreas a apenas unas decenas. En el siglo XXI, pequeños productores y la Adega Regional de Colares trabajan por la preservación de este patrimonio vitícola único.