Enclavado en el corazón de la Toscana, Chianti Classico es la cuna histórica del Sangiovese italiano y uno de los vinos tintos más emblemáticos del mundo. Su DOCG, reservada para el territorio original entre Fl
Chianti Classico se sitúa en la región de Toscana, en el centro de Italia, entre las provincias de Florencia (al norte) y Siena (al sur). El territorio abarca una franja de colinas onduladas en los Apeninos toscanos, con altitudes variables y paisajes de bosque mediterráneo alternados con viñedos y olivares. Las ciudades de referencia son Greve in Chianti, Panzano, Radda in Chianti, Gaiole in Chianti y Castelnuovo Berardenga. Las coordenadas aproximadas del centro de la zona oscilan entre los 43°N y 11°E. No existe influencia marina directa, aunque los vientos del norte procedentes de los Apeninos regulan las temperaturas durante la maduración.
DOCG — Denominazione di Origine Controllata e Garantita, con las categorías internas Chianti Classico, Chianti Classico Riserva y Gran Selezione (introducida en 2014, la máxima expresión de la denominación, proveniente de viñedo único o selección de la bodega).
Entre 250 y 600 metros sobre el nivel del mar, con colinas suaves a abruptas. Las zonas más elevadas de Radda y Gaiole aportan acidez y frescura estructural a los vinos.
Aproximadamente 7,200 hectáreas de viñedo inscritas en la DOCG Chianti Classico.
El clima es mediterráneo continental de altura, con veranos cálidos y secos, inviernos frescos y amplitudes térmicas diurnas significativas que favorecen la retención de acidez y la complejidad aromática del Sangiovese. Los suelos son de gran diversidad: predominan el galestro (esquisto calcáreo friable, gris azulado, excelente drenaje) y la alberese (arcilla compacta con caliza), ambos característicos del Chianti histórico. En zonas como Panzano y Greve aparecen suelos más arenosos con influencia de arenisca, mientras que Castelnuovo Berardenga presenta suelos más arcillosos y cálidos. Esta variedad edáfica, sumada a la altitud y la orientación de los viñedos, genera perfiles de vino muy distintos dentro de una misma denominación: desde tintos más tánicos y minerales en las cotas altas hasta versiones más redondas y frutales en los valles. La combinación de suelos drenantes, calor diurno y noches frescas es la firma del terroir clásico.
Vino tinto de entrada de gama, Sangiovese dominante, expresivo en fruta roja, hierbas toscanas y acidez viva, apto para consumo relativamente joven.
Crianza mínima de 24 meses incluyendo al menos 3 en botella, mayor estructura, taninos más integrados y potencial de guarda superior.
La cúspide de la DOCG, crianza mínima de 30 meses, proveniente de viñedo único o selección de la bodega, máxima complejidad y longevidad.
La historia vitivinícola de Chianti se remonta a la Edad Media, cuando los mercaderes florentinos ya comercializaban vino de estas colinas. En 1282 la corporación de vinateros de Florencia era una de las más poderosas de la ciudad. El nombre 'Chianti' aparece documentado desde el siglo XIII. En 1716 el Gran Duque Cosimo III de Médici delimitó por decreto las zonas productoras de Chianti, Pomino, Carmignano y Val d'Arno, en uno de los primeros actos de delimitación vitivinícola de la historia moderna. El barón Bettino Ricasoli, que sería posteriormente Primer Ministro de Italia unificada, estableció en torno a 1872 la fórmula clásica del Chianti basada en Sangiovese, Canaiolo y Malvasía. En 1932 se estableció la zona 'Clásica', diferenciándola de las zonas ampliadas. La DOCG fue otorgada en 1984. En la década de 1990 y 2000 el movimiento de los 'Super Tuscans' impulsó una renovación cualitativa, y en 2014 se creó la categoría Gran Selezione para consolidar el prestigio internacional de la denominación.