Cava es la denominación de origen española de vinos espumosos elaborados por el método tradicional de segunda fermentación en botella, con raíces en Cataluña y vocación internacional que la convierte en el gran
La DO Cava es de carácter suprarregional: aunque el 95% de la producción se concentra en el Penedès, en la provincia de Barcelona (Cataluña), la denominación abarca municipios en otras comunidades autónomas como La Rioja, Aragón, Navarra, País Vasco, Extremadura y Valencia. El núcleo histórico se sitúa en Sant Sadurní d'Anoia, a unos 40 km al suroeste de Barcelona, en la confluencia de los ríos Noya y Foix. Coordenadas aproximadas del núcleo: 41°25'N, 1°47'E. Las bodegas más emblemáticas se encuentran entre los 150 y 800 m sobre el nivel del mar, en un paisaje de suaves colinas mediterráneas.
Denominación de Origen (DO) Cava, regulada por el Consejo Regulador del Cava. Dentro de la DO existen categorías de añada y crianza: Cava (mínimo 9 meses de crianza sobre lías), Cava Reserva (mínimo 15 meses), Cava Gran Reserva (mínimo 30 meses, solo cosechas). Desde 2021, existe la nueva categoría Cava de Paraje Calificado para vinos de pago de alta expresión, con 36 meses mínimos. Los niveles de dulzor van de Brut Nature (sin dosificación) a Dulce.
Entre 150 y 800 m s.n.m. en el Penedès. El relieve es de colinas suaves en el Penedès central y medio, con pendientes más pronunciadas hacia la sierra de Prades y las estribaciones del Macizo del Garraf.
Aproximadamente 33.000-37.000 hectáreas inscritas en la DO Cava en total, con el grueso de la producción concentrada en el Alt y Baix Penedès catalán.
El clima del núcleo catalán es mediterráneo de interior, con veranos cálidos y secos, inviernos frescos y precipitaciones concentradas en primavera y otoño (500-600 mm anuales). La influencia del mar Mediterráneo modera las temperaturas, mientras que el viento Mestral aporta frescura y reduce la humedad, favoreciendo la sanidad de la uva. Los suelos del Penedès son predominantemente calcáreos y arcillo-calcáreos, con presencia de limos y arenas, lo que proporciona buena retención hídrica y mineralidad. Esta combinación de suelos alcalinos y temperatura moderada es ideal para retener la acidez natural de las variedades locales, clave en la estructura y frescura de los espumosos. En zonas de mayor altitud los suelos son más esqueléticos y graníticos, aportando mayor finura y tensión a los vinos.
Sin adición de licor de expedición, es el estilo más seco y expresivo, con gran pureza y tensión mineral.
Con dosificación mínima (hasta 12 g/l), es el estilo más comercial y versátil, fresco y afrutado.
Con mínimo 15 meses sobre lías, muestra mayor complejidad y notas de panadería y frutos secos.
Mínimo 30 meses de crianza, solo de añadas declaradas, con perfil complejo, cremoso y de larga evolución.
Vinos de pago específico con mínimo 36 meses, la máxima expresión de terroir dentro de la DO.
Elaborado con variedades tintas como Pinot Noir, Trepat o Garnacha, de color salmón a rosado intenso y perfil frutal.
La historia del Cava arranca en 1872, cuando Josep Raventós i Fatjó, a la cabeza de Codorníu, elaboró el primer espumoso español por el método champenoise tras visitar Champagne y Épernay. Sant Sadurní d'Anoia, ya entonces importante centro vinícola del Penedès, se convirtió en la capital del espumoso español. El éxito fue inmediato y pronto Freixenet y otras casas se sumaron a la producción. La filoxera, que devastó los viñedos catalanes entre finales del siglo XIX y principios del XX, paradójicamente impulsó el Cava al favorecer la replantación masiva con las variedades autóctonas Macabeo, Xarel·lo y Parellada sobre portainjertos americanos. En 1959 se estableció la denominación oficial 'vinos espumosos', renombrada DO Cava en 1986. Durante el siglo XX la producción creció exponencialmente hasta convertir a España en el segundo mayor exportador mundial de espumosos tras Francia. En las décadas de 2000 y 2010 surgió un movimiento artesanal de pequeños productores —los 'growers'— que reivindicaron el terroir y la viticultura ecológica, llevando a la reforma regulatoria de 2021 que creó las categorías Cava de Paraje Calificado y los Cavas de Guarda Superior.