Casablanca revolucionó la viticultura chilena al demostrar que los vinos blancos de clase mundial podían nacer en suelos de granito enfriados por la influencia marina del Pacífico. Hoy es la cuna del Sauvignon
Valle de Casablanca se sitúa en la Región de Valparaíso, a unos 75 km al noroeste de Santiago y aproximadamente 25 km al este del océano Pacífico. Queda entre las ciudades de Valparaíso y Santiago, a lo largo de la Ruta 68. Sus coordenadas aproximadas son 33°18′S, 71°24′O. El valle corre de este a oeste, permitiendo que las brisas marinas y las neblinas del Pacífico penetren profundamente, moderando las temperaturas y extendiendo la temporada de crecimiento.
Denominación de Origen (D.O.) Valle de Casablanca, dentro del sistema de Denominaciones de Origen de Chile regulado por el Servicio Agrícola y Ganadero (SAG). Chile divide su geografía vitivinícola en regiones, subregiones y valles; Casablanca pertenece a la región de Aconcagua.
Entre 100 y 400 metros sobre el nivel del mar. El relieve es de colinas suaves y onduladas con laderas de exposición variable, siendo las laderas norte las más valoradas por su exposición solar.
Aproximadamente 4.500 hectáreas plantadas, siendo uno de los valles más relevantes de Chile en producción de blancos de calidad.
Clima mediterráneo con fuerte influencia oceánica. Las corrientes frías de Humboldt que recorren la costa del Pacífico generan neblinas matutinas y tardes frescas, con temperaturas diurnas que raramente superan los 25 °C en verano. Las noches son marcadamente frías, lo que preserva la acidez natural de las uvas y permite una maduración lenta y aromática. Los suelos son predominantly graníticos, arcillo-arenosos sobre un substrato de roca madre granítica, con buen drenaje. Esta combinación de frescura, suelos pobres de granito y amplitud térmica diaria produce vinos blancos de notable tensión, frescura cítrica, mineralidad y complejidad aromática, con buena capacidad de envejecimiento para los mejores ejemplares.
Vinos de alta acidez, aromas de pomelo, hierba fresca y notas minerales, estilo más cercano al Loira que al Nuevo Mundo tropical.
Expresión refinada con fruta de hueso contenida, acidez vivaz y uso discreto de madera, de mayor tensión que los Chardonnay del Valle Central.
Vinos delgados, de color rubí ligero, con acidez prominente, frutos rojos silvestres y taninos sedosos, influenciados por la frescura oceánica.
La historia vitícola de Casablanca es sorprendentemente reciente comparada con los grandes valles chilenos. Hasta la década de 1980 el valle era considerado demasiado frío y seco, sin riego disponible, lo que lo mantuvo sin cultivo vitícola. En 1982, Pablo Morandé, enólogo de Concha y Toro, plantó las primeras vides en carácter experimental, intuyendo el potencial de la influencia marina. Los resultados fueron reveladores: los blancos producidos mostraban una frescura y elegancia inéditas en Chile. En 1992 Santa Rita y otras bodegas importantes comenzaron a invertir en el valle. El principal obstáculo fue la falta de agua para riego, que se resolvió con la construcción de embalses y la perforación de pozos. Durante los años 1990 Casablanca se consolidó como el referente nacional para Sauvignon Blanc y Chardonnay, atrayendo inversión de bodegas como Viña Casablanca y Errázuriz. Su éxito impulsó la exploración de otros valles costeros chilenos como San Antonio y Leyda.