Campania es la cuna de algunos de los vinos más antiguos e ilustres de Italia, donde el Vesubio y los suelos volcánicos forjan tintos poderosos y blancos de una mineralidad única que rivalizan con las grandes d
Región del sur de Italia, en la costa tirrena, capital Nápoles. Limita al norte con Lacio y Molise, al este con Basilicata y Puglia, al sur con Calabria. Incluye la Bahía de Nápoles, la península de Sorrento, la isla de Ischia y el golfo de Salerno. Las zonas vinícolas clave se distribuyen en las provincias de Avellino, Benevento, Caserta y Salerno, entre los Apeninos campanos y la costa. Coordenadas aproximadas: 40°–41° N, 14°–15° E.
Sistema italiano: DOC (Denominazione di Origine Controllata) y DOCG (Denominazione di Origine Controllata e Garantita). Campania cuenta con las DOCG Taurasi, Fiano di Avellino y Greco di Tufo, además de numerosas DOC como Campi Flegrei, Vesuvio, Cilento, Sannio y Costa d'Amalfi.
200 a 700 m s.n.m. en las zonas de Irpinia (Avellino); las viñas costeras arrancan desde el nivel del mar hasta los 400 m en la Costa d'Amalfi.
Aproximadamente 25 000 hectáreas de viñedo registradas en la región, de las cuales una fracción significativa corresponde a denominaciones de calidad.
Clima mediterráneo con influencia oceánica en la costa y carácter más continental e incluso montañoso en el interior de Irpinia. Los suelos volcánicos del Vesubio y los Campi Flegrei aportan cenizas, lapilli y pómez que confieren a los vinos una mineralidad telúrica y notas ahumadas características. En Irpinia predominan suelos calcáreos y arcillosos de origen marino sobre base volcánica, que dotan al Fiano y al Greco de una acidez vibrante y gran potencial de guarda. Las brisas marinas del Tirreno moderan las temperaturas estivales en la costa, mientras que las altitudes de Avellino generan noches frescas que preservan la acidez y la complejidad aromática en las uvas blancas. La influencia del Apenino campano actúa como barrera frente a los vientos fríos del este.
Tinto de Aglianico con crianza mínima de tres años (uno en madera), taninos firmes, acidez alta y potencial de envejecimiento de décadas.
Blanco seco de gran complejidad, con notas de miel, avellana tostada, azahar y mineralidad volcánica.
Blanco estructurado y salino, con carácter cítrico y mineral, ideal para el envejecimiento.
Blanco fresco y aromático con notas de fruta blanca, flores y ligeros toques minerales.
Tintos y blancos ligeros de vocación local producidos sobre las laderas del Vesubio.
Blancos y tintos de viñedos en terrazas sobre acantilados, de carácter costero y producción artesanal.
Campania es una de las regiones vinícolas más antiguas del mundo. Los griegos de la Magna Grecia introdujeron el cultivo de la vid hacia el siglo VIII a.C., y los romanos la convirtieron en despensa vinícola del Imperio: el Falerno (Falernum), producido en la zona del actual Caserta, fue el vino más celebrado de la antigüedad clásica, mencionado por Plinio el Viejo, Horacio y Virgilio. Durante la Edad Media la viticultura se mantuvo gracias a las órdenes monásticas benedictinas y franciscanas. La erupción del Vesubio de 1631 destruyó gran parte de los viñedos, pero la fertilidad de las cenizas volcánicas favoreció la replantación. La filoxera a finales del siglo XIX afectó severamente la región. La recuperación moderna comenzó en la segunda mitad del siglo XX, con la creación de las primeras DOC en los años 1970 y el reconocimiento de Taurasi como primera DOCG del sur de Italia en 1993, impulsado en gran medida por el productor Antonio Mastroberardino.