Byblos, la milenaria ciudad fenicia del litoral norte libanés, es cuna de una viticultura que precede a la escritura misma; hoy sus laderas mediterráneas y sus contrafuertes del Monte Líbano producen vinos de i
Byblos —conocida en árabe como Jbeil— se sitúa en el Gobernato del Monte Líbano, a aproximadamente 37 km al norte de Beirut, a orillas del Mar Mediterráneo oriental. Las viñas de influencia bybliota se extienden desde la franja costera hasta las estribaciones occidentales de la cadena montañosa del Monte Líbano (Jabal Lubnan), que corre paralela al mar con orientación norte-sur. La ciudad se ubica a unos 34°07′N, 35°39′E. Los viñedos más relevantes ascienden por las terrazas y valles que corren hacia el interior, con Byblos y Batroun como ciudades de referencia inmediata al norte.
Líbano no dispone de un sistema de Denominación de Origen Controlada formalizado de alcance nacional. Los vinos se producen bajo la categoría genérica de 'Vins du Liban'; algunos productores aplican clasificaciones internas de calidad (Réserve, Grande Réserve) de uso voluntario. El Ministerio de Agricultura libanés regula el sector sin una appellation géographique protegida equivalente a la AOC francesa.
Desde el nivel del mar en la franja costera hasta aproximadamente 800-1,000 m s.n.m. en las laderas inferiores del Monte Líbano adyacentes a la región de Byblos-Batroun; el relieve es de terrazas escalonadas y pendientes pronunciadas.
La zona vitícola del norte costero libanés (que incluye los distritos de Jbeil y Batroun) representa una fracción menor del total nacional; Líbano posee aproximadamente 2,000-2,500 ha de viñedo en producción según estimaciones de los últimos años, sin datos oficiales segregados por subzona.
El clima es mediterráneo clásico, con veranos cálidos y secos e inviernos suaves y húmedos gracias a la influencia directa del Mediterráneo oriental, que modera las temperaturas. Las precipitaciones se concentran entre noviembre y marzo. Las laderas del Monte Líbano generan gradientes altitudinales que alargan el ciclo vegetativo respecto al fondo del Valle de la Bekaa, favoreciendo la retención de acidez en las uvas. Los suelos en las terrazas costeras y submontañosas son predominantemente calcáreos y arcillo-calcáreos, con presencia de margas y elementos pedregosos que limitan los rendimientos y concentran los aromas. La combinación de brisa marina, exposición solar intensa y drenaje natural en terrazas define vinos con acidez viva, aromas mediterráneos de especias y hierbas, y estructura tánica media.
Ensamblajes de Cabernet Sauvignon y Syrah con paso por roble, de estructura firme y notas de especias y fruta roja madura.
Elaborados con Chardonnay, Viognier o variedades autóctonas como Merwah, frescos y con expresión frutal y floral.
Generalmente de Cinsault, vivos en color y con acidez marcada por la influencia costera.
Byblos es considerada una de las ciudades continuamente habitadas más antiguas del mundo, con evidencia de asentamiento desde el Neolítico (c. 7000-5000 a.C.). Los fenicios que la habitaron fueron grandes difusores del cultivo de la vid y el comercio del vino por todo el Mediterráneo; ánforas y registros arqueológicos documentan la exportación de vino libanés hacia Egipto ya en el tercer milenio a.C. Durante la época romana la región siguió produciendo vino; el poeta Virgilio y otros autores clásicos mencionaron los vinos de la costa levantina. Tras siglos de dominio árabe y otomano, la industria vitivinícola moderna del Líbano fue relanzada en el siglo XIX por órdenes religiosas católicas, notablemente los jesuitas en Ksara (1857, Valle de la Bekaa). En el norte costero la viticultura sobrevivió a escala familiar. La guerra civil libanesa (1975-1990) diezmó la industria, pero la posguerra trajo una renovación encabezada por nuevas bodegas con tecnología moderna. A partir de la primera década del siglo XXI, productores del norte como IXSIR (fundada en 2008 en la región de Batroun-Jbeil) pusieron el foco internacional en las potencialidades de esta subzona del litoral norte libanés.