Enclavada en el pequeño y olvidado Molise, la DOC Biferno es la denominación más importante de la región, capaz de producir tintos de montaña vigorosos y aromáticos que rivalizan con los grandes del sur de Ital
La denominación Biferno se extiende a lo largo del valle del río homónimo en la región de Molise, en el centro-sur de Italia. Abarca territorio de la provincia de Campobasso, limítrofe al norte con Abruzzo, al sur con Campania y al este con el mar Adriático, que queda a unos 30-40 km. La ciudad de referencia principal es Campobasso. Las coordenadas aproximadas del corazón de la zona son 41°45′N, 14°45′E. El terreno es marcadamente colinar y en partes montañoso, drenado por el río Biferno que desemboca en el Adriático cerca de Termoli, localidad costera que sirve como segunda referencia geográfica de la denominación.
DOC – Denominazione di Origine Controllata, reconocida en 1983. Italia no ha otorgado a Molise ninguna DOCG hasta la fecha; el Biferno DOC es el escalón más alto del sistema de clasificación en esta región.
De aproximadamente 150 a 700 metros sobre el nivel del mar. Las viñas más valoradas para tinto se ubican entre 250 y 500 m en las colinas de la provincia de Campobasso, con relieves ondulados que aumentan hacia los Apeninos.
La DOC Biferno cubre alrededor de 500-700 hectáreas en producción, cifra modesta que refleja la pequeñez productiva de Molise, la segunda región más pequeña de Italia tanto en superficie vinícola como en volumen de DO.
El clima es mediterráneo continental de altura, con veranos cálidos y secos y inviernos fríos, moderado en las cotas más bajas por la influencia adriática que aporta brisa y suaviza las temperaturas nocturnas de agosto y septiembre, favoreciendo la retención de acidez en la uva. Los suelos son principalmente arcillo-calcáreos con presencia de materiales volcánicos heredados de la actividad apeninica, lo que otorga a los tintos una estructura tánica firme y un perfil mineral que recuerda tenuemente al Aglianico del Taurasi. La altitud garantiza una amplitud térmica diurna que preserva la frescura aromática. El río Biferno regula la humedad ambiental del valle evitando excesos de sequía en años desfavorables. El conjunto produce tintos densos, especiados y con buena capacidad de guarda.
Tinto de cuerpo medio-alto con notas de fruta roja madura, especias y un tanino firme, elaborado principalmente con Montepulciano con posible adición de Aglianico.
Versión con crianza mínima en madera que gana complejidad, terciarios de tabaco y cuero, y mayor capacidad de envejecimiento.
Rosado seco de carácter meridional, frutal y con buena estructura, elaborado con las mismas uvas tintas.
Molise tiene una historia vitivinícola antigua que se remonta a la presencia samnita y luego romana, pues los samnitas —pueblo itálico que habitó estos Apeninos antes de la conquista romana— ya cultivaban la vid en las colinas del Biferno siglos antes de Cristo. La romanización consolidó el cultivo; Plinio el Viejo menciona vinos de la zona en su Naturalis Historia. Durante la Edad Media los monasterios benedictinos mantuvieron viva la tradición vitícola en Molise, región que durante siglos fue parte del Reino de Nápoles y cuya producción se confundía con la de Campania y Abruzzo. La separación administrativa de Molise de Abruzzo data de 1963, y con ella llegó la necesidad de crear identidades vinícolas propias. La DOC Biferno fue reconocida oficialmente en 1983, siendo junto con la DOC Molise una de las dos únicas denominaciones de origen de la región. El impulso moderno de la zona se debe en gran medida al trabajo de la familia Di Majo, que desde el siglo XIX posee viñedos en la zona de Campomarino y que en el siglo XX modernizó sus bodegas para poner a Molise en el mapa enológico internacional.