En el corazón de la Valle d'Itria, entre trulli de piedra caliza y viñedos en espaldera, Locorotondo y Martina Franca producen blancos frescos y aromáticos que son la respuesta pugliesa al calor del Mediterráne
Región de Puglia (Apulia), sur de Italia. Locorotondo se ubica en la Ciudad Metropolitana de Bari; Martina Franca en la Provincia de Taranto. Ambas localidades se asientan sobre el altiplano de las Murge, en la cuenca de la Valle d'Itria, a unos 40-60 km al sureste de Bari y aproximadamente 80 km al norte de Taranto. Coordenadas aproximadas: 40°45'N, 17°20'E. La zona está flanqueada por el mar Adriático al este y el mar Jónico al sur, sin presencia de ríos importantes pero con una red de masas kársticas subterráneas que condicionan el drenaje del suelo.
DOC – Denominazione di Origine Controllata. Locorotondo DOC reconocida desde 1969; Martina Franca DOC (también referida simplemente como Martina DOC) reconocida igualmente en 1969. Ambas son denominaciones independientes bajo el marco del Ministerio delle Politiche Agricole Alimentari e Forestali (MIPAAF) de Italia.
400–450 metros sobre el nivel del mar. Relieve de meseta ondulada (altiplano kárstico de las Murge), con suaves colinas y valles encajados —los característicos 'lame'— que favorecen la circulación de aire fresco nocturno.
La DOC Locorotondo abarca aproximadamente 700–800 hectáreas de viñedo inscrito; Martina Franca DOC cubre una superficie similar en los municipios de Martina Franca, Alberobello y Cisternino. Producción históricamente dominada por cooperativas de gran volumen.
Clima mediterráneo con influencia continental moderada por la altitud. Los veranos son cálidos y secos, pero las noches refrescan notablemente gracias a la elevación de las Murge y a las brisas que llegan tanto del Adriático como del Jónico, preservando la acidez natural de las uvas. Los suelos son predominantemente calcáreos y arcillo-calcáreos, con una base de roca caliza compacta ('tufo' y 'calcarenite') que confiere mineralidad al vino y un drenaje excelente, evitando el estrés hídrico severo. La terra rossa superficial, rica en óxidos de hierro, aporta estructura. Este conjunto de altitud, brisa marina y caliza produce blancos de acidez viva, textura ligera y notas florales y herbáceas que contrastan con la opulencia habitual de los blancos del sur de Italia.
Vino blanco seco, ligero (11–12% vol.), de color pajizo pálido, con aromas florales, herbáceos y cítricos, y final fresco y mineral.
Versión espumosa elaborada por el método Charmat, de buenas burbujas finas y perfil aromático similar al tranquilo, orientada al aperitivo.
La viticultura en la Valle d'Itria es antiquísima: los griegos de la Magna Grecia introdujeron el cultivo de la vid en Apulia al menos desde el siglo VIII a.C., y los romanos la consolidaron como zona productora. Durante la Edad Media, los monasterios benedictinos y las órdenes militares (incluidos los Caballeros de Malta, con presencia en Martina Franca) mantuvieron los viñedos en producción. La economía vitivinícola local se organizó formalmente a partir del siglo XIX, cuando la región abastecía de vino base a elaboradores del norte de Italia y Francia —especialmente tras la devastación de la filoxera en Europa (1870-1900)—, exportando vinos anónimos de alta graduación para corte. El reconocimiento como DOC llegó en 1969, tanto para Locorotondo como para Martina Franca, lo que supuso el primer paso hacia la reivindicación de la identidad territorial. La Cantina Cooperativa di Locorotondo, fundada en 1932, fue el motor central de esta modernización y sigue siendo la referencia productiva de la denominación.