La Bekaa del Norte, en torno a Baalbek y el río Orontes, es la subregión vitícola más antigua y extrema del Líbano: una altiplanicie semiárida donde la viña ha sobrevivido guerras, sequías y cambios de civiliza
La subregión se extiende al norte del Valle del Bekaa, en el este del Líbano, entre las cadenas montañosas del Líbano (al oeste) y el Antilíbano (al este). Se concentra en torno a la ciudad de Baalbek y se prolonga hacia Hermel, próxima al río Orontes. Latitud aproximada 34°N. Dista unos 85 km al noreste de Beirut. La planicie se encuentra encajada entre cumbres que superan los 3.000 m y constituye una cuenca interior de carácter casi continental.
Líbano no cuenta con un sistema de AOC o denominación de origen equivalente al europeo. El Ministerio de Agricultura reconoce el Valle del Bekaa como zona vitícola principal, pero sin subdenominaciones legalmente vinculantes. Las bodegas operan bajo etiquetado de 'Bekaa Valley' o indican la subzona de forma voluntaria.
900–1.100 m s. n. m. Relieve de meseta alta, con laderas pedregosas que descienden hacia el fondo del valle.
La superficie total cultivada en el Valle del Bekaa se estima en unas 5.000–6.000 ha; la subzona norte representa una fracción menor, sin cifras oficiales segregadas para el Norte exclusivamente.
Clima mediterráneo continental de altitud: veranos secos y muy soleados con más de 300 días de sol al año, inviernos fríos con nevadas frecuentes en las cumbres circundantes. La amplitud térmica diaria (hasta 20 °C en verano) es determinante para preservar acidez y aromas en las uvas. Los suelos predominantes son calizos y arcillo-calcáreos, con abundante piedra caliza fragmentada que favorece el drenaje y obliga a la raíz a profundizar. La ausencia de lluvias en verano exige secano riguroso. La influencia de los vientos del Antilíbano refresca las noches e inhibe enfermedades fúngicas. El resultado en copa son tintos de color denso, taninos firmes, buena acidez natural y potencial de guarda superior al promedio libanés.
Blend dominado por Cabernet Sauvignon y Merlot, con estructura tánica pronunciada y capacidad de envejecimiento de 10 a 20 años.
Más especiado y accesible en juventud, con notas de pimienta negra, fruta oscura y cierta rusticidad terrosa característica del Bekaa.
Producido en parcelas de viejas viñas, de menor rendimiento, más complejos y con mayor expresión mineral.
La presencia de la vid en el Valle del Bekaa es una de las más antiguas del mundo: los fenicios cultivaban la uva en esta meseta al menos desde el primer milenio a. C., y los romanos construyeron en Baalbek (Heliópolis) uno de los complejos templarios más grandes del Imperio, que incluía representaciones de la vid y de Baco. Durante el período otomano la viticultura languideció. La etapa moderna arranca en 1857 con la fundación de Château Ksara por los jesuitas, seguida por Domaine des Tourelles en 1868. A finales del siglo XIX la filoxera devastó Europa pero respetó en gran medida los viñedos libaneses de altitud, lo que permitió conservar cepas antiguas. La guerra civil libanesa (1975–1990) casi colapsó la industria, pero productores como Serge Hochar de Château Musar mantuvieron la producción incluso bajo bombardeos. Desde los años noventa, la región ha vivido una profunda renovación con inversión en enología y viticultura de precisión.