Beaujolais es la tierra del Gamay por excelencia, una región capaz de producir tanto vinos jóvenes y exuberantes —los célebres Beaujolais Nouveau— como crus de guarda con carácter granítico único en el mundo.
Situada al sur de Borgoña y al norte del valle del Ródano, en el departamento del Ródano (Rhône) y parcialmente en Saône-et-Loire, la región se extiende aproximadamente entre las latitudes 45°30' y 46°20' N. Limita al este con el río Saône, que define su frontera oriental, y al oeste con las estribaciones del Macizo Central. La ciudad de Lyon se encuentra al sur y Mâcon al norte. La zona de los crus se concentra en la parte norte, más montañosa, mientras que el Beaujolais genérico ocupa el sector sur, más llano y sedimentario.
AOC (Appellation d'Origine Contrôlée). La pirámide comprende: Beaujolais AOC (base), Beaujolais Villages AOC (38 communes), y diez Crus du Beaujolais con denominación propia: Moulin-à-Vent, Fleurie, Morgon, Brouilly, Côte de Brouilly, Chiroubles, Chénas, Juliénas, Saint-Amour y Régnié.
Entre 150 y 550 metros sobre el nivel del mar. El relieve es más accidentado en el norte (zona de los crus), con colinas graníticas, y más suave en el sur.
Aproximadamente 19,000 hectáreas en producción bajo las distintas AOC.
El clima es continental templado con influencias mediterráneas que se intensifican hacia el sur. Los veranos son cálidos y secos, los inviernos fríos. La zona norte, hogar de los diez crus, descansa sobre suelos de granito rosa y pizarra azul muy antiguos (era primaria), que confieren a los vinos mineralidad, tensión y potencial de guarda. El Gamay prospera excepcionalmente en estos suelos pobres y bien drenados. El sur, con arcillas y calizas más recientes (era secundaria), produce vinos más ligeros y frutales. La orientación este-sureste de las laderas maximiza la exposición solar. La influencia del río Saône modera las temperaturas en el sector oriental, mientras que los vientos del oeste protegen de lluvias excesivas.
Vino de primeur lanzado el tercer jueves de noviembre, ligero, frutal y sin crianza, elaborado por maceración carbónica.
Vinos de cuerpo medio con mayor complejidad que el Beaujolais genérico, provenientes de 38 communes seleccionadas.
Los diez crus son los vinos más serios y complejos de la región, capaces de envejecer varios años; cada uno expresa el terruño granítico de manera distinta.
Cru reconocido por su profundidad y estructura, con notas de cereza negra y kirsch; puede 'borgoñizar' con el tiempo.
Considerado el cru más poderoso y longevo, con taninos firmes y potencial de guarda de diez años o más.
Cru elegante y perfumado, con aromas florales que justifican su apodo de 'reina del Beaujolais'.
La viticultura en Beaujolais data de la época romana, pero fue bajo la influencia de los monjes benedictinos y cistercienses durante la Edad Media cuando la región adquirió identidad vitivinícola. El ducado de Borgoña controló la zona hasta el siglo XV. En 1395, el Duque Felipe el Atrevido prohibió el Gamay en Borgoña —tachándolo de 'vil y desleal'— lo que paradójicamente consolidó su dominio en Beaujolais. La región prosperó gracias a su proximidad con Lyon, gran ciudad consumidora. En el siglo XIX, la llegada del ferrocarril facilitó el comercio hacia París. La filoxera devastó los viñedos en la década de 1880, pero la replanta sobre portainjertos americanos preservó el Gamay. La institución del Beaujolais Nouveau en la segunda mitad del siglo XX —popularizado masivamente desde los años 1970 y 1980— catapultó la fama internacional de la región, aunque también generó una imagen simplista que los productores de los crus han trabajado décadas en superar. Hoy la región vive un renacimiento crítico liderado por la generación de productores naturales y de crus de author.