Bahia representa la frontera tropical de la viticultura brasileña, donde el sol ecuatorial y el río São Francisco desafían todas las convenciones enológicas. Aquí, lejos de los climas templados clásicos, los vi
Estado de Bahia, noreste de Brasil. La zona vitivinícola más relevante se concentra en el Valle del São Francisco, en los municipios de Juazeiro (BA) y su contraparte pernambucana de Petrolina, aproximadamente entre los paralelos 9° y 10° S. El río São Francisco actúa como eje vertebrador de toda la región. Al sur del estado, las alturas del Planalto de Vitória da Conquista (municipios de Caetité y Guanambi) conforman una segunda área emergente de viticultura de altitud. Ciudades de referencia: Salvador (capital, a unos 520 km al este de Juazeiro), Petrolina (Pernambuco, conurbada con Juazeiro).
Brasil aplica el sistema de Indicações Geográficas (IG) regulado por el INPI (Instituto Nacional da Propriedade Industrial), con dos categorías: Indicação de Procedência (IP) y Denominação de Origem (DO). El Vale do São Francisco cuenta con Indicação de Procedência reconocida, abarcando municipios de Bahia y Pernambuco. El Planalto de Vitória da Conquista está en proceso de reconocimiento formal.
Valle del São Francisco: 350-500 m s.n.m., relieve de planicie semiárida. Planalto de Vitória da Conquista: 800-1 100 m s.n.m., relieve de chapada (meseta) con pendientes suaves.
El Vale do São Francisco concentra en torno a 1 000 hectáreas cultivadas entre Bahia y Pernambuco, siendo una de las regiones tropicales vitivinícolas más grandes del mundo. Las cifras exactas varían por fuente y año.
El Valle del São Francisco presenta un clima tropical semiárido (BSh en clasificación Köppen), con temperaturas medias de 26-28 °C y más de 3 000 horas de sol anuales. La ausencia de estación fría obliga a inducir la brotación y el reposo vegetativo mediante poda controlada e interrupción del riego, lo que permite alcanzar dos cosechas anuales: una entre enero-febrero y otra entre junio-julio. El suelo es predominantemente aluvial, con arena, arcilla y limo aportados por el río São Francisco, complementados por zonas de latosol rojo-amarillo. La baja humedad relativa reduce la presión de enfermedades fúngicas. En el Planalto de Vitória da Conquista, el clima tropical de altitud modera las temperaturas (amplitud térmica de 12-15 °C), favoreciendo aromas más frescos y acidez natural en las variedades blancas y tintas.
Vinos de cuerpo medio a pleno, con fruta roja madura, especias y taninos redondos, reflejo de la cosecha bajo sol ecuatorial.
Espumosos dulces y aromáticos de bajo alcohol, frescos y florales, elaborados principalmente con Moscato Canelli.
Blancos de buena acidez natural con notas de fruta tropical y flor blanca, el estilo más representativo de los blancos del São Francisco.
Tintos y blancos de perfil más fresco y aromático gracias a la altitud de la chapada baiana.
La viticultura en el noreste brasileño es un fenómeno de la segunda mitad del siglo XX. Aunque Brasil posee tradición vitivinícola desde el siglo XVI en el sur del país —introducida por los jesuitas y los colonos azoreanos—, la región del São Francisco no comenzó a desarrollarse como zona productora hasta la década de 1980, impulsada por programas estatales de irrigación en el árido sertão nordestino. La empresa Codevasf (Companhia de Desenvolvimento dos Vales do São Francisco e do Parnaíba) fue determinante para la creación de polos agroindustriales que incluyeron la viticultura. En los años 1990 y 2000, inversiones privadas —nacionales e internacionales— consolidaron la región como laboratorio enológico tropical. La obtención de la Indicação de Procedência Vale do São Francisco por el INPI representó el reconocimiento institucional de su identidad geográfica. Investigadores de la EMBRAPA Semiárido han documentado y optimizado las prácticas de doble cosecha anual, convirtiendo al São Francisco en un referente mundial de la viticultura tropical y tema recurrente en foros de la OIV.