Arizona es una de las regiones vinícolas emergentes más sorprendentes de Norteamérica, donde las altas mesetas del sureste del estado producen vinos de carácter atlético y acidez vibrante gracias a la altitud e
Arizona se localiza en el suroeste de los Estados Unidos, limitando al norte con Utah, al este con Nuevo México, al sur con el estado mexicano de Sonora y al oeste con California y Nevada. Las principales zonas vinícolas se concentran en el sureste del estado, en las AVAs de Sonoita y Willcox, aproximadamente entre las coordenadas 31°N–32°N y 109°O–111°O. Las ciudades de referencia incluyen Tucson (a unos 50 km al noroeste de Sonoita), Sierra Vista y Willcox. La región está cruzada por las estribaciones de las montañas Patagonia y los valles elevados del Sky Island Corridor, con acceso indirecto a la humedad monzónica proveniente del Golfo de México.
AVA (American Viticultural Area). Arizona cuenta con dos AVAs federales aprobadas por el TTB (Alcohol and Tobacco Tax and Trade Bureau): Sonoita AVA (establecida en 1984, la primera del estado) y Willcox AVA (establecida en 2016). Fuera de estas zonas existen viñedos en el Verde Valley y en el área de Prescott, aún sin AVA formal consolidada.
Los viñedos de Sonoita se ubican entre 1,400 y 1,600 metros sobre el nivel del mar. Willcox oscila entre 1,250 y 1,500 metros. Esta altitud extrema es el factor térmico más determinante de la región, equiparable a zonas de alta montaña en Europa.
Arizona contaba con aproximadamente 120–150 hectáreas de viñedo en producción comercial hacia principios de la década de 2020, con más de 100 bodegas registradas en el estado, aunque muchas elaboran uva traída de otras zonas.
El clima es continental de alta altitud con influencia monzónica estacional. Los veranos son cálidos durante el día (28–35°C) pero las noches son frescas gracias a la altitud, generando una amplitud térmica diurna de 15–20°C que preserva la acidez natural de la uva y alarga el período de maduración. Las lluvias monzónicas de julio a septiembre aportan entre 300 y 450 mm anuales en Sonoita, lo que permite el cultivo de secano parcial. Los suelos en Sonoita son de origen volcánico y granítico, con textura franca-arenosa y buen drenaje. En Willcox predominan suelos aluviales con presencia de calcáreos y arcillas. La combinación de luz solar intensa, noches frías y suelos de baja fertilidad produce uvas de piel gruesa, concentradas en color y con taninos firmes pero polifenoles maduros.
Vinos de color intenso, taninos firmes y acidez fresca con notas especiadas y de fruta roja madura, reflejo de la amplitud térmica extrema.
Blancos florales y de buena acidez, con notas de durazno, flores blancas y un perfil fragante característico del clima continental.
Blends de Tempranillo con variedades mediterráneas que aprovechan la afinidad climática con España y el sur de Francia.
La historia vitícola de Arizona tiene raíces en el período colonial español: los misioneros jesuitas, especialmente el padre Eusebio Francisco Kino, introdujeron la vid en la región de la Pimería Alta a finales del siglo XVII (circa 1690s) para abastecer de vino de misa a las misiones del norte de Sonora y el actual Arizona. Sin embargo, la viticultura comercial moderna no surgió hasta la segunda mitad del siglo XX. En 1973, el viticultor Gordon Dutt, investigador de la Universidad de Arizona, identificó el potencial de los suelos de Sonoita para el cultivo de vitis vinifera de calidad. Su bodega Sonoita Vineyards, fundada en 1983, fue pionera en la región. En 1984, Sonoita obtuvo la primera AVA del estado. Durante las décadas de 1990 y 2000, el número de productores creció de manera sostenida. La designación de la Willcox AVA en 2016 marcó el reconocimiento federal de la segunda gran zona vinícola estatal. Hoy Arizona es considerada una de las regiones más dinámicas del movimiento de 'vinos del desierto' en Estados Unidos.