Anykščiai es el corazón histórico de la vinicultura lituana, célebre no por la uva sino por el vino de manzana fermentada que desde la era soviética ha definido la identidad vínica del país. Su productor homóni
Región de Aukštaitija, noreste de Lituania, a unos 120 km al norte de Vilna (Vilnius). El municipio de Anykščiai se asienta sobre el valle del río Šventoji, afluente del Neris. Coordenadas aproximadas: 55°32′N, 25°06′E. El territorio es de colinas morrénicas glaciares, lagos y bosques de pinos que rodean el casco urbano. La ciudad de referencia más cercana es Panevėžys, a 40 km al norte, y Utena, a 30 km al este. La zona no limita con ningún mar directamente, aunque el Báltico, a unos 300 km al noroeste, ejerce influencia moderada sobre el clima regional.
Lituania no cuenta con un sistema de denominaciones de origen para vinos de frutas equivalente al AOC francés o la DOCa española. La producción está regulada por la legislación nacional de bebidas fermentadas y, desde la adhesión a la UE en 2004, por el reglamento europeo sobre vinos de frutas (fruit wines). No existe un Consejo Regulador específico para Anykščiai.
140–180 m s. n. m.; relieve de suaves colinas morrénicas depositadas durante el último período glaciar, sin elevaciones abruptas.
La superficie total del municipio de Anykščiai es de aproximadamente 1 710 km², aunque la producción vinícola comercial se concentra en las instalaciones industriales del productor principal dentro de la ciudad; no existen datos públicos de hectáreas plantadas con frutales destinados exclusivamente a vinificación.
Clima continental húmedo (Köppen Dfb), con inviernos largos y fríos (medias de enero en torno a −6 °C), veranos frescos y lluviosos (medias de julio de 17–18 °C) y precipitaciones anuales de 600–700 mm distribuidas regularmente. La corta temporada de crecimiento (≈160 días libres de heladas) hace inviable la maduración comercial de Vitis vinifera, razón por la cual la tradición regional se orientó hacia la fermentación de frutas locales: manzanas, grosellas negras, arándanos y ciruelas. Los suelos son francos y franco-arenosos sobre depósitos glaciares, con buena retención de humedad. El río Šventoji regula parcialmente la humedad del valle. El resultado en el vino es acidez marcada, aromas de fruta fresca y frescura en boca, sin la opulencia tánica de los vinos de uva del sur de Europa.
Estilo predominante, con acidez viva, aroma de manzana fresca y ligero residuo azucarado, pensado para el consumo popular.
Color rojo-morado intenso, notas de casis y hierbas silvestres, taninos suaves propios de la fruta.
Acidez alta, carácter silvestre y afrutado, color granate oscuro, producción más limitada.
La elaboración de bebidas fermentadas a partir de frutas y bayas tiene raíces medievales en los pueblos bálticos, quienes aprovechaban la abundancia de manzanas silvestres y frutos del bosque ante la imposibilidad climática de cultivar vid. Las primeras referencias documentadas a la producción organizada de vino de frutas en Lituania datan del siglo XIX. La fábrica de vinos de Anykščiai fue fundada en 1928, durante el período de independencia de la Primera República de Lituania, como empresa artesanal. Bajo la ocupación soviética (1940–1990) fue nacionalizada y ampliada industrialmente, convirtiéndose en el principal productor de vinos de frutas de la RSS de Lituania y abasteciendo mercados de toda la Unión Soviética. Tras la restauración de la independencia en 1990, la empresa fue privatizada y modernizó sus procesos bajo estándares europeos, conservando sin embargo las recetas y el perfil organoléptico que la habían hecho popular. La adhesión de Lituania a la Unión Europea en 2004 obligó a adecuar el etiquetado y la clasificación del producto como 'vino de frutas' (fruit wine) conforme al Reglamento (CE) n.º 1493/1999 y sus sucesoras. Hoy Anykščių vynas es marca de referencia en los mercados bálticos y en la diáspora lituana.