Enclavada en las faldas de la Serra da Mantiqueira, en el sur del estado de Minas Gerais, Andradas representa la vanguardia de la viticultura brasileña de altitud, produciendo vinos tintos estructurados y espum
Andradas se localiza en el extremo sur del estado de Minas Gerais, Brasil, en la vertiente norte de la Serra da Mantiqueira, a aproximadamente 21°S 46°O. Limita al sur con el estado de São Paulo y se ubica a unos 430 km al norte de la ciudad de São Paulo y 370 km al sur de Belo Horizonte. La región forma parte del llamado Circuito das Águas mineiro, zona conocida históricamente por sus aguas termales y minerales. Las altitudes elevadas y la influencia orográfica de la sierra son los factores geográficos determinantes de su vocación vitivinícola.
Indicação de Procedência (IP) Serra da Mantiqueira de Minas Gerais, reconocida por el MAPA (Ministério da Agricultura, Pecuária e Abastecimento) de Brasil. El sistema brasileño de Indicações Geográficas sigue el modelo europeo con dos categorías: Indicação de Procedência (IP) y Denominação de Origem (DO).
Entre 900 y 1.200 metros sobre el nivel del mar. El relieve es montañoso y accidentado, con laderas de pendiente variable que permiten buena exposición solar y drenaje natural. La Serra da Mantiqueira constituye uno de los macizos más altos del sudeste brasileño.
La zona de producción vitivinícola de la IP Serra da Mantiqueira de Minas Gerais abarca varios municipios, con una superficie cultivada de viñedo en expansión pero aún modesta, estimada en pocas decenas de hectáreas en producción comercial, reflejando el estadio emergente de la región.
El clima es subtropical de altitud, clasificado como Cwb en la escala de Köppen (templado húmedo con veranos suaves), caracterizado por inviernos secos y frescos que permiten una adecuada parada vegetativa de la vid —condición inusual en el trópico brasileño— y veranos lluviosos con temperaturas moderadas. Las noches frescas durante la maduración preservan la acidez natural de la uva y favorecen la complejidad aromática. Los suelos predominantes son de origen granítico y metamórfico, pobres, bien drenados y con presencia de latosoles rojizos. La combinación de altitud, amplitud térmica diurna pronunciada (hasta 15 °C de diferencia entre día y noche en época de vendimia) y suelos de baja fertilidad se traduce en vinos con buena estructura, acidez vibrante y aromas más nítidos que los producidos en las regiones vitivinícolas tradicionales de tierras bajas brasileñas.
Vinos tintos basados principalmente en Syrah, con color profundo, taninos presentes y notas de frutos negros, especias y frescura mineral derivada de la altitud.
Espumosos elaborados con Chardonnay y Pinot Noir por el método champenoise, con buena acidez y burbuja fina, que aprovechan las bajas temperaturas nocturnas de la sierra.
Blancos frescos y aromáticos, principalmente de Chardonnay, con perfil atlántico-serrano marcado por la acidez y los aromas florales.
La viticultura en la Serra da Mantiqueira de Minas Gerais tiene raíces en la colonización italiana y alemana de finales del siglo XIX y principios del XX, cuando inmigrantes europeos introdujeron variedades viníferas en el interior de Brasil como parte de sus prácticas agrícolas familiares. Sin embargo, la producción comercial organizada es fenómeno reciente: fue a partir de la década de 1990 y sobre todo en los 2000 cuando productores locales comenzaron a apostar por la viticultura de altitud de forma técnica y sistemática. El reconocimiento institucional llegó con la creación de la Indicação de Procedência Serra da Mantiqueira de Minas Gerais, otorgada por el MAPA, que consolidó el potencial de la zona ante el mercado nacional e internacional. La región se ha beneficiado del creciente interés global por los vinos de altitud tropical y de inversiones en tecnología enológica adaptada a las condiciones del trópico, posicionándose como una de las zonas más prometedoras de la nueva viticultura brasileña junto con el Vale do São Francisco y la Serra Gaúcha.