Enclavada en el extremo nororiental de Cataluña, Ampurdán-Costa Brava es la denominación española más septentrional, moldeada por la tramuntana y el Mediterráneo. Sus tintos de Garnacha y Cariñena combinan cará
La región se extiende por la comarca del Alt y Baix Empordà, en la provincia de Girona, Cataluña, al noreste de España. Limita al norte con los Pirineos orientales y la frontera francesa, al este con el mar Mediterráneo y la Costa Brava, y está atravesada por los ríos Muga y Fluvià. Las ciudades de referencia son Figueres, Roses y Cadaqués. Coordenadas aproximadas: 42°10'–42°30' N, 2°50'–3°20' E. La capital administrativa de la DO es Figueres.
Denominación de Origen (DO) reconocida en 1975 bajo el nombre Ampurdán-Costa Brava; renombrada oficialmente DO Empordà en 2006. Regulada por el Consell Regulador de la DO Empordà bajo el marco del Ministerio de Agricultura de España.
Los viñedos se sitúan entre 0 y 200 metros sobre el nivel del mar en las zonas costeras y de llanura, alcanzando hasta 400 m en las estribaciones pirenaicas del interior. El relieve combina llanuras aluviales, colinas suaves y laderas escarpadas de pizarra en las zonas de montaña.
Aproximadamente 1.900 hectáreas de viñedo inscrito en la DO (cifra variable según campañas; fuente: Consell Regulador DO Empordà).
El clima es mediterráneo con matiz continental en el interior: veranos cálidos y secos, inviernos suaves y lluvias concentradas en primavera y otoño. El elemento climático más singular es la tramuntana, viento del norte que baja de los Pirineos con ráfagas de hasta 100 km/h; deseca el ambiente, reduce hongos y concentra los aromas de la uva. En las zonas costeras influye la brisa marina, que aporta frescura y una característica nota salina a los vinos. Los suelos son heterogéneos: pizarras y esquistos de origen paleozoico en las laderas del Cap de Creus y el Albera (retienen calor y drenan bien), arcillas y gravas aluviales en la llanura del Empordà, y algunas parcelas de granito alterado. Esta diversidad pedológica, combinada con el estrés hídrico de la tramuntana, produce uvas de piel gruesa con taninos firmes y acidez refrescante en los tintos.
Vinos frescos, frutales y de fácil beber, con taninos suaves y notas de fruta roja mediterránea.
Mezclas de Garnacha con Syrah o Cabernet, con paso por barrica que aporta estructura y complejidad especiada.
Vino dulce natural de Garnacha, estilo rancio o tierno, icónico de la región y de largo historial.
Rosados de Garnacha, reconocidos por su expresividad frutal y frescura, muy populares en la zona.
La viticultura en el Empordà se remonta a la colonización griega: los foceos fundaron Emporion (actual Empúries) hacia el 575 a.C. y cultivaron viñedos que los romanos expandieron posteriormente. Durante la Edad Media, monasterios como el de Sant Pere de Rodes mantuvieron y difundieron el cultivo de la vid. La filoxera devastó los viñedos a finales del siglo XIX, obligando a replantaciones masivas sobre portainjertos americanos desde la década de 1890. La denominación fue reconocida oficialmente en 1975 como Ampurdán-Costa Brava, convirtiéndose en una de las primeras DO de Cataluña. En 2006 adoptó el nombre catalán Empordà. A partir de la década de 2000, una nueva generación de bodegueros apostó por recuperar viñedos viejos de Garnacha Peluda y Cariñena de pizarra, elevando la calidad y el reconocimiento internacional de la denominación.