El mirto es un licor tradicional de Cerdeña, Italia, elaborado por maceración de las bayas y hojas del arbusto Myrtus communis (mirto o arrayán) en alcohol. Presenta un color que varía del rojo intens
El mirto es un licor tradicional de Cerdeña, Italia, elaborado por maceración de las bayas y hojas del arbusto Myrtus communis (mirto o arrayán) en alcohol. Presenta un color que varía del rojo intenso al violáceo, con un perfil aromático floral, balsámico y ligeramente especiado. Su graduación alcohólica oscila generalmente entre 25° y 32°. Es uno de los digestivos más emblemáticos de la isla sarda y forma parte central de su identidad gastronómica.
El mirto tiene raíces profundas en la cultura mediterránea: ya los romanos y griegos utilizaban el arrayán con fines rituales y culinarios. En Cerdeña, la tradición de macerar sus bayas en alcohol para producir un licor casero es documentada desde siglos atrás, aunque la producción industrial y comercial se consolidó a lo largo del siglo XX. La planta de mirto crece de forma silvestre en la maquis mediterránea sarda y su recolección artesanal sigue siendo práctica común en la isla.
La elaboración tradicional consiste en macerar las bayas maduras de Myrtus communis, recolectadas en otoño-invierno, en alcohol etílico de calidad durante varias semanas. Algunas recetas incorporan también hojas y tallos jóvenes. Una vez finalizada la maceración, se filtra el líquido y se añade un jarabe de agua y azúcar para ajustar dulzor y grado alcohólico, que habitualmente ronda los 25-32% vol. No existe destilación del fruto: el proceso es exclusivamente extractivo por maceración.
Elaborado con las bayas maduras del mirto, presenta color rojo-violáceo intenso y un perfil dulce, afrutado y balsámico. Es la variante más difundida.
Se obtiene macerando hojas y partes verdes del arbusto, resultando en un licor de color amarillo-verdoso pálido con notas herbáceas, más seco y menos dulce que el rosso.
El mirto se produce principalmente en Cerdeña, donde la concentración de Myrtus communis silvestre es mayor que en cualquier otra región italiana. No existe una Denominación de Origen Protegida (DOP) ni una Indicación Geográfica (IG) comunitaria formalmente reconocida para el mirto como licor a nivel europeo. Sin embargo, su arraigo cultural en Cerdeña es ampliamente reconocido y algunas normativas italianas regulan la producción de licores de hierbas y frutas. También se elaboran versiones en Córcega y otras zonas del Mediterráneo.
En nariz ofrece aromas intensos a bayas silvestres, notas balsámicas y resinosas propias del arrayán, con matices florales y ligeramente especiados. En boca es dulce pero equilibrado, con una fruta madura característica, un fondo herbáceo y un final largo, cálido y levemente tánico. El mirto bianco resulta más fresco, con mayor presencia herbal y menor dulzor.
Se sirve tradicionalmente como digestivo, bien frío o con hielo, en un vaso de chupito pequeño o en una copa de licor tulipa de boca estrecha que concentra sus aromas. La temperatura ideal de servicio ronda los 8-12 °C. También puede incorporarse en cócteles o verterse sobre helado de vainilla.
Buscar botellas de productores sardos que indiquen maceración de bayas de Myrtus communis silvestres y grado alcohólico entre 25° y 32°. Es preferible optar por marcas con presencia consolidada en la isla y que especifiquen la variedad (rosso o bianco).
Conservar en lugar fresco, seco y protegido de la luz directa, a temperatura estable. Una vez abierto, mantener bien tapado; su vida útil es larga gracias al contenido alcohólico, aunque los aromas más delicados se atenúan con el tiempo.