El licor de canela es una bebida alcohólica elaborada mediante la maceración o destilación de canela (corteza de Cinnamomum verum o Cinnamomum cassia) en alcohol, con adición de azúcar o jarabe. Prese

El licor de canela es una bebida alcohólica elaborada mediante la maceración o destilación de canela (corteza de Cinnamomum verum o Cinnamomum cassia) en alcohol, con adición de azúcar o jarabe. Presenta un perfil dulce y especiado dominado por el carácter cálido y aromático de la canela. Su graduación alcohólica varía típicamente entre 20% y 40% ABV según el productor y el estilo. Se clasifica dentro de los licores de especias, categoría amplia reconocida en la regulación europea de bebidas espirituosas.
El uso de la canela en licores y digestivos tiene raíces históricas en la Europa medieval, cuando las especias orientales eran ingredientes de lujo en elixires medicinales y cordiales monásticos. La ruta de la canela, que vinculaba Sri Lanka y el sureste asiático con Europa a través del comercio árabe y luego portugués y holandés desde el siglo XV, puso este ingrediente al alcance de destiladores europeos. Los licores de canela como categoría comercial moderna se consolidaron en el siglo XX, especialmente en Estados Unidos, donde el estilo de licor de canela intenso y ardiente —conocido como «cinnamon schnapps»— ganó popularidad masiva en la década de 1980 con marcas de gran distribución.
La producción se basa principalmente en la maceración de corteza de canela (entera, en astillas o molida) en alcohol neutro de grado alimentario durante períodos que van de días a semanas, seguida de filtración, adición de azúcar o jarabe para lograr el perfil dulce característico, y ajuste de la graduación con agua desmineralizada. Algunos productores artesanales utilizan destilación de mezclas especiadas para obtener un extracto más limpio. La base alcohólica puede ser caña de azúcar, cereal o cualquier alcohol neutro autorizado. La graduación final oscila generalmente entre 20% y 40% ABV.
Estilo de alta intensidad especiada y ardiente, popularizado en Estados Unidos; suele presentar notas de canela roja de confitería y una sensación de calor pronunciada.
Elaborado generalmente con Cinnamomum verum de Sri Lanka, con un perfil más delicado, floral y complejo, menor dulzor residual y acabado más seco.
Variante en la que el alcohol de maceración es un destilado base como whisky americano o brandy, aportando capas adicionales de roble y fruta seca al perfil especiado.
No existe una Denominación de Origen ni Indicación Geográfica específica para el licor de canela a nivel internacional. En la Unión Europea, estos productos se encuadran dentro de la categoría «licor» del Reglamento (CE) 110/2008 y su sucesor el Reglamento (UE) 2019/787, que exige un mínimo de 100 g de azúcar por litro y al menos 15% ABV. Los principales países productores son Estados Unidos, Alemania, Austria, España, México y varios países del este de Europa, sin que ninguno ostente exclusividad regulada sobre la categoría.
En nariz ofrece aromas intensos de canela caliente, clavo de olor, vainilla y notas dulces de especias de repostería. En boca predomina el carácter especiado y cálido de la canela, con dulzor variable, toques de azúcar morena y, en los estilos más intensos, una sensación ardiente característica. El final es largo, especiado y persistente, con retrogusto dulce-picante.
Se puede servir solo como digestivo a temperatura ambiente o ligeramente frío en una copa de licor pequeña (copa cordial o shot glass). También se sirve sobre hielo en un vaso rocks. Es ingrediente habitual en cócteles calientes como el Hot Toddy o en combinados con sidra de manzana caliente. En shots se consume directo y frío.
Verificar que el producto declara canela real como ingrediente y no solo aromatizante artificial de canela. Para estilos artesanales o europeos, preferir los que especifican Cinnamomum verum (canela de Ceilán) sobre cassia para un perfil más fino y con menor contenido de cumarina.
Conservar en lugar fresco, oscuro y alejado de fuentes de calor, con la botella bien cerrada. Una vez abierto se mantiene en buenas condiciones durante años gracias a su contenido alcohólico y azucarado; no requiere refrigeración.