La anisette es un licor dulce aromatizado con anís verde (Pimpinella anisum), elaborado principalmente en Francia y la región mediterránea. Su nombre deriva del francés 'anis', y se distingue del past

La anisette es un licor dulce aromatizado con anís verde (Pimpinella anisum), elaborado principalmente en Francia y la región mediterránea. Su nombre deriva del francés 'anis', y se distingue del pastis y del anís seco por su mayor contenido de azúcar y su ausencia de regaliz. Presenta una graduación alcohólica generalmente entre 20% y 25% ABV, inferior a la de otros licores de anís. Su perfil es dulce, suave y marcadamente anisado, con notas herbales limpias.
La anisette tiene raíces en la tradición mediterránea de maceración de hierbas anisadas en alcohol. La casa Marie Brizard, fundada en Burdeos en 1755, popularizó el estilo moderno de anisette y es históricamente la referencia comercial más documentada del producto. Durante los siglos XVIII y XIX, el licor de anís dulce se extendió por Francia, España e Italia como digestivo de uso doméstico y comercial. La anisette difiere del absinthe —prohibido en varios países en el siglo XX— en que no contiene grand wormwood (Artemisia absinthium), lo que le permitió mantenerse en el mercado sin restricciones.
La anisette se elabora por maceración o destilación de semillas de anís verde (Pimpinella anisum) en alcohol neutro de alta graduación. Algunas recetas incluyen también anís estrellado (Illicium verum) y otras hierbas aromáticas en proporciones menores. Tras la maceración o destilación, el destilado anisado se mezcla con agua y una cantidad significativa de azúcar (jarabe de azúcar), lo que lo diferencia de los anisados secos. La graduación final se sitúa habitualmente entre 20% y 25% ABV. El turbamiento lechoso al añadir agua fría —efecto louche— se produce por la cristalización del anetol, el compuesto aromático principal del anís.
Variante con menor contenido de azúcar, común en España e Italia; técnicamente se acerca más a un anisado que a una anisette stricto sensu.
Versión de mayor concentración aromática y ligeramente más graduación, obtenida con mayor proporción de anís en la maceración.
Elaborada con una mezcla de anís verde, anís estrellado y otras hierbas como cilantro o hinojo, que añaden complejidad al perfil aromático.
La anisette no cuenta con una Denominación de Origen o Indicación Geográfica protegida bajo la normativa europea específica para este tipo de licor. En el Reglamento (CE) n.º 110/2008 del Parlamento Europeo sobre bebidas espirituosas, los licores de anís están definidos de forma genérica. Las principales regiones productoras son Burdeos y otras zonas del sur de Francia, así como España (Cataluña, Andalucía) e Italia. Cualquier productor en la UE puede elaborar anisette siempre que cumpla los requisitos generales para licores de anís establecidos en la normativa comunitaria.
En nariz, la anisette ofrece un aroma intenso y limpio de anís verde, con matices florales y herbales suaves. En boca es dulce, untuosa y de textura ligera, con el anís como nota dominante y un fondo ligeramente especiado. El final es corto a medio, dulce y persistentemente anisado, sin la complejidad amarga que presentan el pastis o el absinthe.
Se sirve tradicionalmente en vaso corto tipo old-fashioned o en copa de digestivo pequeña, a temperatura ambiente o ligeramente fría. El modo clásico es con agua fría (1 parte de anisette por 3-5 partes de agua), lo que provoca el efecto louche. También se consume solo como digestivo, con hielo, o en cóctel. En coctelería se usa como modificador dulce anisado.
Buscar marcas con etiquetado que especifique el uso de anís verde (Pimpinella anisum) como base aromática principal y una graduación entre 20-25% ABV. Preferir productores con trayectoria documentada y elaboración por destilación o maceración real, no solo aromatización artificial.
Guardar en lugar fresco, oscuro y alejado de fuentes de calor, con la botella bien cerrada. Una vez abierta, se conserva en buen estado durante varios años gracias a su contenido de azúcar y alcohol, aunque los aromas más volátiles pueden atenuarse con el tiempo.