El amaretto es un licor italiano de sabor dulce y almendrado, elaborado principalmente a partir de huesos de albaricoque (Prunus armeniaca) y, en algunos casos, almendras amargas o una combinación de
El amaretto es un licor italiano de sabor dulce y almendrado, elaborado principalmente a partir de huesos de albaricoque (Prunus armeniaca) y, en algunos casos, almendras amargas o una combinación de ambos. Su nombre proviene del italiano amaro (amargo), en referencia al ligero amargor característico de la almendra. Presenta una graduación alcohólica que oscila típicamente entre 21° y 28° GL. Es uno de los licores italianos más reconocidos a nivel mundial y se emplea tanto como digestivo como en coctelería y repostería.
El amaretto tiene sus raíces documentadas en la región de Saronno, en Lombardía, Italia. La leyenda más citada sitúa su origen en el siglo XVI, cuando una posada de Saronno ofreció a Bernardino Luini, discípulo de Leonardo da Vinci, un licor casero de almendras como agradecimiento mientras pintaba un fresco en la Basílica de Santa Maria delle Grazie de Saronno. Sin embargo, el primer amaretto comercial moderno es el de Disaronno Originale (antes denominado Amaretto di Saronno), cuya producción se formaliza en el siglo XIX. A partir del siglo XX el licor se popularizó internacionalmente, especialmente en el mercado anglosajón desde las décadas de 1960 y 1970.
El amaretto se produce mediante maceración o infusión de huesos de albaricoque y/o almendras amargas en alcohol neutro de grado alimentario. Los huesos se trituran para extraer el aceite esencial y los compuestos aromáticos (principalmente benzaldehído y ácido cianhídrico en cantidades mínimas permitidas), que luego se mezclan con alcohol, agua y jarabe de azúcar. Algunas recetas incorporan extractos de vainilla o especias. La mezcla se filtra, se estabiliza y se embotella; no requiere envejecimiento obligatorio aunque algunas marcas aplican un breve reposo. La graduación final ronda entre 21° y 28° GL.
Estilo clásico italiano elaborado con infusión de huesos de albaricoque, originario de Saronno, Lombardía; referente histórico del género.
Versión elaborada con almendras dulces y/o amargas en lugar de huesos de albaricoque; perfil más seco y menos afrutado.
Producción de pequeña escala con recetas propias; puede incorporar almendras locales, hierbas o especias, con variaciones en dulzor y graduación.
El amaretto no cuenta con una Denominación de Origen Protegida (DOP) ni una Indicación Geográfica (IG) reconocida a nivel europeo que restrinja su producción a una región específica. Se elabora principalmente en la región de Lombardía, con Saronno como ciudad emblemática, pero también en otras zonas de Italia y en otros países. Al no existir un marco legal de denominación de origen, cualquier productor puede fabricar un licor bajo ese nombre siempre que cumpla con las regulaciones generales de licores establecidas por la legislación italiana y de la Unión Europea sobre bebidas espirituosas.
En nariz presenta aromas intensos a almendra, mazapán y hueso de fruta de carozo, con notas de vainilla y ligero toque a caramelo. En paladar es dulce, suave y aterciopelado, con el característico amargor almendrado que equilibra el azúcar. El final es cálido, persistente, con reminiscencias de nuez y fruta seca.
Se sirve solo como digestivo en vaso bajo (old fashioned o rocks glass) con hielo, a temperatura ambiente o ligeramente frío. También se usa en coctelería mezclado con zumo de limón, zumo de naranja o cola. En repostería se emplea para aromatizar tiramisú, bizcochos y helados. Cuando se sirve solo, se recomienda una copa pequeña de licor o un vaso de chupito a temperatura ambiente.
Verificar que el producto indique en su etiqueta la base de almendra o hueso de albaricoque y una graduación de entre 21° y 28° GL; las marcas italianas establecidas son garantía de autenticidad. Evitar imitaciones muy baratas que recurren a aromas artificiales en lugar de ingredientes naturales.
Conservar en lugar fresco y alejado de la luz directa, a temperatura ambiente; una vez abierto, mantener bien tapado. No requiere refrigeración y se conserva en óptimas condiciones durante varios años gracias a su contenido alcohólico y de azúcar.